En un nuevo aniversario del bombardeo del 55, vale la ocasión para repasar la "tragedia" del peronismo, en tres actos ...
PRIMER ACTO:
Raúl Mendé, quien fuera el Director de la Escuela de Conducción Peronista, decía que los Jesuitas norteamericanos fueron los que generaron el acercamiento entre Roosevelt y Truman con el Papa Pío XII; y que los protagonistas de dicha alianza fueron el Cardenal Francis Spellman, arzobispo de Nueva York, y un joven jesuita hijo de un ministro yankee. Y afirmaba que el objetivo era instaurar en occidente una fuerza política, la Democracia “Cristiana”, que sustituyera a los movimientos de tercera posición como ya se había realizado en Alemania y en Italia. Y concluye que ese es el origen del enfrentamiento entre Perón y la internacional sinárquica Vaticana.
Este primer acto concluye, aunque parezca contradictorio, con un Corpus Christi en el cual marchaban hermanados güelfos, masones, liberales y comunistas, y con el posterior derrocamiento del Gral. Perón (Septiembre del '55), previo bombardeo en Plaza de Mayo de la Marina masónica al grito de “Cristo Vence” (Junio del '55) .
Por algo el Gral. Perón cuando se refería a los Jesuitas en su obra “La fueza es el derecho de las bestias” los definía como traidores. Es más definió a la “Revolución Libertadora” como una revolución auténticamente jesuítica.
SEGUNDO ACTO:
Por su parte, el Gallego Álvarez, líder de Guardia de Hierro, nos alertaba de que en 1961 desde el CIAS, Centro de Información (léase de Inteligencia) y Acción Social de la Compañía de Jesús en Argentina, se elaboró el plan del “peronismo” sin Perón, maniobra sinárquica para quedarse y desviar el curso del movimiento nacional. Y afirmaba que “con los años, y como frutos de ese plan, de él surgen primero los 'azules' (contra los “colorados” liberales), más tarde el gobierno de Onganía, después los Montoneros”.
Esta maniobra de infiltración generaría la reacción de los anticuerpos del Movimiento Nacional Justicialista que derivaría en el enfrentamiento sangriento de los años setenta. Pero pese a esta reacción, no se pudo con la maniobra sinárquica que nos atacó por izquierda (subversión) y por derecha (Proceso de Reorganización Nacional). Esto terminaría con la instauración del régimen democrático liberal por parte de los militares procesistas, y con la degradación del Movimiento Nacional Justicialista en un simple partido político del régimen.
Este segundo acto concluye con el Partido Justicialista incorporado, en el año 1998 durante el gobierno de Menem, a la Internacional Democrata Cristiana, siendo esto fruto de la ardua labor del güelfo Antonio Cafiero y su Renovación “Peronista”. Sí, el mismo que en el '55 traicionó a Perón, no por católico sino por fidelidad a los planes de la internacional Vaticana (sustitución del justicialismo por la democracia cristiana), que no es lo mismo.
TERCER ACTO:
Un Jesuita se convierte en líder mundial, llegando a la cúspide de la internacional Vaticana. Y ese jesuita es reconocido por los compañeros (de derecha a izquierda) como un verdadero líder de la liberación nacional, como un auténtico conductor del movimiento nacional, aunque parezca contradictorio ya que está al frente de una internacional sinárquica.
¿COMO SE LLAMA LA OBRA?
“JAQUE MATE” … Y sí, la única verdad es la realidad … la tenemos adentro compañeros.

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